jamon 1Propiedades del jamón serrano

Entre las diferentes propiedades beneficiosas que nos aportan, cabe mencionar su aporte rico en minerales como el magnesio, el zinc, el hierro, el calcio y diferentes vitaminas como la B2, tan beneficiosa para nuestro cuerpo.
Pero ¿para qué sirve la vitamina B2? También conocida como riboflavina, ayuda a que nuestro organismo consiga energía. Otro aspecto a destacar es que si nuestro cuerpo presenta deficiencias de esta vitamina tendremos serias complicaciones en nuestro organismo como la posible coagulación de la sangre, daños en los vasos sanguíneos y potenciales riesgos de sufrir ataques cardíacos.

Pero estas no son las únicas propiedades beneficiosas de la vitamina B2 en el jamón serrano. También hay que añadir que es vital para nuestro crecimiento, así como para la mejora de la salud de la piel y el cabello y también para prevenir la osteoporosis.

El jamón serrano posee mucho hierro se recomienda que las mujeres lo consuman debido a que posterga el inicio de la osteoporosis.

El jamón serrano previene contra el colesterol
Por inusual que parezca, el jamón serrano también es un actor fundamental en la lucha contra el colesterol. En primer lugar, tenemos que hablar del colesterol bueno, HDL y colesterol malo, LDL. En este sentido el jamón serrano es beneficioso por sus grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas.

Los beneficios que nos pueden aportar tanto las grasas monoinsaturadas como las poliinsaturadas son diversos. Las poliinsaturadas nos ayudan a bajar el colesterol malo, además de sus beneficios en ácidos grasos los omega 3 y omega 6.

Los ácidos grasos omega 3 nos pueden ser saludables para reducir las grasas acumuladas en la sangre así como para bajar nuestra presión arterial. Referente a los ácidos grasos omega 6 nos pueden ayudar a controlar los niveles que tengamos de azúcar en sangre así como a disminuir el riesgo de padecer diabetes.

Si nuestro colesterol es alto, las grasas monoinsaturadas se encargan de reducirlo. También nos ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares. En definitiva, las grasas monoinsaturadas son muy saludables, ayudan a aumentar el colesterol bueno y a prevenir contra el cáncer de mama.